Únete a CoAPI SUAGM Competencias de Información. Este blog pretende compartir experiencias, conocimientos e información relacionadas a las competencias de información.

jueves, 23 de julio de 2009

La influenza H1N1 (gripe porcina) y usted

¿Qué es la influenza H1N1 (influenza o gripe porcina)?


La nueva influenza H1N1 (a la que en un comienzo se le llamó “gripe porcina” ) es la infección por un nuevo virus de influenza que causa enfermedades en las personas. En los Estados Unidos, este virus nuevo se detectó por primera vez en las personas en abril del 2009, y otros países, como México y Canadá, también han reportado casos de personas enfermas por este virus. Este virus se transmite de persona a persona, probablemente en forma muy similar a como se propagan los virus de la influenza o gripe estacional.

imagen del virus de la influenza H1N1¿Por qué también se le llama “influenza o gripe porcina” a este nuevo virus H1N1?

Este virus en un comienzo se llamó virus de la “gripe porcina” porque las pruebas de diagnóstico en laboratorios indicaron que muchos de los genes presentes en este nuevo virus eran muy similares a los virus de la influenza que afectan con regularidad a los cerdos de Norteamérica. Sin embargo, estudios adicionales han indicado que este nuevo virus es muy diferente a los que comúnmente circulan en los cerdos de Norteamérica. Tiene dos genes de virus de la influenza que circulan comúnmente en cerdos en Europa y Asia, así como genes de aves y seres humanos. Los científicos denominan a este tipo "virus reordenado" cuádruple.

Nueva influenza H1N1 en seres humanos

¿Se han presentado infecciones por el virus de la influenza H1N1 en seres humanos en los Estados Unidos?

Sí. En los Estados Unidos, inicialmente se confirmaron casos de infecciones en personas por el virus de la nueva influenza H1N1 en el sur de California y cerca del condado Guadalupe en Texas. Desde entonces el brote ha crecido rápidamente y más y más estados han reportado casos de enfermedades por este virus. El número actualizado de casos confirmados de infecciones por el virus nuevo de la influenza H1N1 en los Estados Unidos se puede consultar enhttp://www.cdc.gov/h1n1flu/espanol/actualizaciones.htm#statetable. Los CDC y las agencias de salud estatales y locales están trabajando conjuntamente en la investigación de esta situación.

¿Este nuevo virus H1N1 es contagioso?

Los CDC han determinado que este virus nuevo H1N1 es contagioso y se está propagando de persona a persona. Sin embargo, hasta la fecha, se desconoce la facilidad con que este virus se transmite entre las personas.

Foto de una enfermera y un niño¿Cuáles son los signos y síntomas de este virus en las personas?

Los síntomas del virus nuevo de la influenza H1N1 en las personas son similares a los síntomas de la influenza o gripe común e incluyen fiebre, tos, dolor de garganta, moqueo o secreción nasal, dolores en el cuerpo, dolor de cabeza, escalofríos y fatiga. Una cantidad significativa de personas infectadas por este virus también han reportado tener vómito y diarrea. Además, al igual de lo que ocurre con la influenza o gripe estacional, se han presentado casos de enfermedades graves y muertes en personas como resultado de complicaciones asociadas a este virus.

¿Qué tan grave es la enfermedad asociada a este nuevo virus H1N1?

En estos momentos se desconoce qué tan grave podrá ser este virus nuevo de la influenza H1N1 en la población general. En la influenza o gripe estacional, hay ciertas personas que tienen un riesgo más alto de sufrir complicaciones graves relacionadas con la influenza. En este grupo se incluyen las personas de 65 años o más, niños pequeños menores de cinco años, mujeres embarazadas y personas de cualquier edad con ciertas afecciones crónicas. Las primeras indicaciones establecieron que el embarazo y otras afecciones previamente identificadas aumentan el riesgo de sufrir complicaciones, como el asma y la diabetes; estos factores también estarían asociados a un mayor riesgo de complicaciones por la infección del virus nuevo H1N1.

Una cosa que pareciera ser diferente con la influenza estacional es que hasta este momento los adultos mayores de 64 años de edad todavía no parecen presentar un riesgo mayor de sufrir complicaciones relacionadas con la nueva influenza H1N1. Los CDC están realizando estudios de laboratorio para determinar si ciertas personas pueden tener una inmunidad natural a este virus, de acuerdo con su edad. Los primeros informes indican que ningún niño y solo unos cuantos adultos menores de 60 años tienen anticuerpos contra el nuevo virus de la influenza H1N1; sin embargo cerca de un tercio de los adultos mayores de 60 años puede que tengan los anticuerpos contra este virus. Se desconoce cuánta protección, en caso de brindarse, ofrecería un anticuerpo existente contra el virus nuevo H1N1 de la influenza.

¿Cómo se compara el virus nuevo H1N1 de la influenza con la influenza estacional en cuanto a su gravedad y tasas de infección?

Los CDC todavía están aprendiendo sobre la gravedad del virus nuevo de la influenza H1N1. Por el momento, no hay suficiente información para predecir qué tan grave será el brote de la nueva influenza H1N1 en cuanto a enfermedades y muertes ni cómo se compararía con la influenza estacional.

Para la influenza estacional, sabemos que las estaciones varían en cuanto al momento, la duración y la gravedad de la misma. La influenza estacional puede causar una enfermedad que puede ir de leve a grave, y en ciertos casos incluso provocar la muerte. Cada años, en los Estados Unidos, aproximadamente 36,000 personas mueren por complicaciones relacionadas con la influenza y más de 200,000 personas son hospitalizadas por causas asociadas a esta enfermedad. De las personas hospitalizadas, 20,000 son niños menores de 5 años. Más del 90% de las muertes y casi un 60% de las hospitalizaciones suceden en personas de más de 65 años.

Hasta el momento, con la nueva influenza H1N1, la mayor cantidad de casos probables y confirmados de nueva influenza H1N1 han ocurrido en personas entre los 5 y 24 años de edad. En la actualidad, solo se han presentado unos cuantos casos y ninguna muerte en personas de más de 64 años de edad, lo que es inusual si se compara con la influenza estacional. No obstante, el embarazo y otras afecciones, previamente identificadas, que presentan un alto riesgo de complicaciones con la influenza estacional parecen también estar asociados a un alto riesgo de presentar complicaciones para esta nueva influenza H1N1.

¿Cómo se propaga este nuevo virus H1N1?

Se cree que la propagación de este nuevo virus H1N1 está ocurriendo de la misma forma en que se propaga la influenza estacional. Los virus de la influenza se transmiten principalmente de persona a persona cuando alguien con esta enfermedad tose o estornuda. Algunas veces, las personas pueden contagiarse al tocar algo que tiene los virus de la influenza y luego llevarse las manos a la boca o la nariz.

¿Por cuánto tiempo puede una persona infectada propagar este virus a otras? En estos momentos, los CDC consideran que este virus tiene las mismas propiedades de propagación que los virus de la influenza o gripe estacional. En los estudios realizados sobre la influenza o gripe estacional se ha indicado que las personas pueden ser contagiosas desde un día antes de empezar a manifestar los síntomas hasta 7 días después de enfermarse. Los niños, en particular los más pequeños, pueden ser más contagiosos por más tiempo. Los CDC están estudiando el virus y sus características para tratar de entenderlo mejor y proporcionarán más información tan pronto esté disponible.

Tipos de exposición que no se cree que propaguen la nueva influenza H1N1


¿Me puedo infectar por este nuevo virus H1N1 al comer o preparar carne de cerdo?

No. Los virus H1N1 no se transmiten por los alimentos. Usted no puede contraer este virus HIN1 al comer carne de cerdo o sus productos derivados. Si la carne de cerdo y sus derivados se han manipulado y cocinado de manera adecuada no hay riesgos para su consumo.

¿Hay riesgo de contagio al tomar agua?

Lo más probable es que el agua de la llave que haya sido tratada mediante procesos de desinfección convencionales no presente riesgo de transmisión de los virus de la influenza. Las normas actuales de tratamiento del agua potable ofrecen un alto grado de protección contra los virus. No se han completado estudios de investigación sobre la sensibilidad del virus nuevo de la influenza H1N1 a los procesos convencionales de tratamiento del agua potable. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que las dosis de cloro puro que se usan típicamente en los tratamientos de agua potable son adecuadas para inactivar el virus altamente patógeno de la influenza aviar H5N1. Lo más probable es que la cloración del agua también inactive en forma similar otros virus de la influenza como el virus nuevo H1N1. Hasta la fecha, no se han documentado casos de influenza en seres humanos causados por exposición a agua de beber contaminada con influenza.

¿El virus nuevo de la influenza H1N1 se puede propagar por el agua de las piscinas, de losspas, de los parques acuáticos, de las fuentes interactivas y de otros sitios recreativos acuáticos con agua tratada?

Los virus de la influenza infectan las vías respiratorias superiores de las personas. No se ha presentado hasta la fecha un caso documentado de infección por virus de la influenza asociada a la exposición al agua. Las aguas de sitios recreativos acuáticos que han sido tratadas con dosis de desinfectantes recomendadas por los CDC no representan un riesgo de transmisión de los virus de la influenza. No se han completado estudios sobre la sensibilidad del virus nuevo de la influenza H1N1 al cloro u otros desinfectantes utilizados en piscinas, spas, parques acuáticos, fuentes interactivas y otros sitios recreativos acuáticos que usan agua tratada. Sin embargo, en estudios recientes se ha demostrado que las dosis de cloro puro recomendadas por los CDC (1–3 partes por millón [ppm o mg/L] para piscinas y 2–5 ppm para spas) son adecuadas para desinfectar el agua que tenga el virus de la influenza aviar tipo A (H5N1). Es probable que la cloración del agua elimine también en forma similar otros virus de la influenza como el virus nuevo H1N1.

¿El virus nuevo de la influenza H1N1 se puede propagar en los sitios recreativos acuáticos afuera del agua?

Sí, los sitios recreativos acuáticos no son diferentes a otros sitios públicos. Se cree que el virus nuevo de la influenza H1N1 se propaga de la misma manera que el virus de la influenza estacional. Los virus de la influenza se transmiten principalmente de persona a persona cuando alguien con esta enfermedad tose o estornuda. Algunas veces, las personas pueden contagiarse al tocar algo que tiene los virus de la influenza y luego llevarse las manos a la boca o la nariz.

Prevención y tratamiento


¿Qué puedo hacer para evitar enfermarme?

En este momento no hay una vacuna contra el nuevo virus H1N1. Hay medidas que usted puede tomar diariamente para ayudar a prevenir la propagación de gérmenes que causan enfermedades respiratorias como la influenza.

Siga estos pasos todos los días para proteger su salud:

Cúbrase la nariz y la boca con un pañuelo desechable al toser o estornudar. Bote el pañuelo desechable a la basura después de usarlo.

Lávese las manos a menudo con agua y jabón, especialmente después de toser o estornudar. Los desinfectantes para manos que contienen alcohol también son eficaces.

Evite tocarse los ojos, la nariz o la boca. Esta es la manera en que se propagan los gérmenes.

Trate de evitar el contacto cercano con personas enfermas.

Si está enfermo, quédese en casa por 7 días a partir del comienzo de los síntomas o hasta que hayan pasado 24 horas desde que desaparecieron los síntomas, el tiempo que sea mayor. Esto se hace para evitar infectar a otras personas y propagar más el virus.

Otras medidas importantes que usted puede tomar:

Siga las recomendaciones de las autoridades de salud pública con relación al cierre de escuelas, evitar frecuentar sitios con multitudes y tomar medidas de distanciamiento social.

Prepárese por si se enferma y tiene que quedarse en casa por una semana más o menos; tenga suministros de medicamentos de venta libre, desinfectantes a base de alcohol, pañuelos desechables y otros artículos similares que puedan ser útiles, para evitar tener que salir a comprarlos mientras está enfermo y es contagioso.

Foto de un hombre estornudando¿Cuál es la mejor forma de evitar propagar el virus al toser y estornudar?

Si usted está enfermo, limite el contacto con otras personas tanto como sea posible. Si está enfermo, quédese en casa por 7 días a partir del comienzo de los síntomas o hasta que hayan pasado 24 horas desde que desaparecieron los síntomas, el tiempo que sea mayor. Cúbrase con un pañuelo desechable la nariz y la boca cuando tosa o estornude. Bote el pañuelo desechable usado en el cesto de basura. Después lávese las manos y haga esto cada vez que tosa o estornude.

¿Cuál es la mejor manera de lavarse las manos y evitar propagar la influenza?

Lavarse las manos a menudo le ayudará a protegerse contra los gérmenes. Lávese las manos con agua y jabón o con un desinfectante de manos a base de alcohol. Los CDC recomiendan que al lavarse las manos, con agua tibia y jabón, lo haga durante 15 a 20 segundos. Cuando no tenga disponible agua ni jabón, puede usar toallitas húmedas o gel desinfectante para las manos a base de alcohol. Estos productos se pueden comprar en la mayoría de los supermercados y farmacias. Si usa gel, frótese las manos hasta que el gel se seque. El gel no necesita agua para que haga efecto; el alcohol que contiene elimina los gérmenes que haya en sus manos.

¿Qué debo hacer si me enfermo?

Si usted vive en áreas donde se han identificado casos de la nueva influenza H1N1 en personas y se enferma con síntomas similares a los de la influenza o gripe, como fiebre, dolores en el cuerpo, moqueo o congestión nasal, dolor de garganta, náusea o vómito o diarrea, debe quedarse en casa y evitar el contacto con otras personas, excepto para ir al médico.

Si tiene una enfermedad grave o si tiene un alto riesgo de tener complicaciones por la influenza, contacte a su proveedor de atención médica o busque cuidados médicos. Su personal de atención médica determinará si es necesario hacerle pruebas de detección de la influenza o darle tratamiento.

Si se enferma y presenta alguno de los siguientes signos de advertencia, busque atención médica de inmediato.

En los niños, algunos de los signos de advertencia importantes que requieren atención médica inmediata son:

Respiración agitada o dificultad para respirar.

Color azulado o grisáceo en la piel.

No está tomando suficientes líquidos.

Vómitos fuertes o constantes.

No quiere despertarse ni interactuar con los otros.

Que el niño esté tan molesto que no quiera que lo carguen.

Los síntomas similares a los de la influenza o gripe mejoran pero luego regresan con fiebre y una tos peor.

En los adultos, algunos de los signos de advertencia importantes que requieren atención médica inmediata son:

Dificultad para respirar o se queda sin aliento.

Dolor o presión en el pecho o el abdomen.

Mareo repentino.

Confusión.

Vómitos fuertes o constantes.

Los síntomas similares a los de la influenza o gripe mejoran pero luego regresan con fiebre y una tos peor.

¿Hay medicamentos para tratar la infección por este nuevo virus?

Sí. Los CDC recomiendan el uso de oseltamivir o zanamivir para la prevención o el tratamiento de la infección por el nuevo virus H1N1. Los medicamentos antivirales son medicamentos recetados (comprimidos, en forma líquida o en inhalador) que combaten la influenza al evitar que los virus de esta enfermedad se reproduzcan en el cuerpo. Si usted se enferma, los medicamentos antivirales pueden hacer que su enfermedad sea más leve y que usted se sienta mejor en forma más rápida. También pueden prevenir las complicaciones graves de la influenza. Durante el brote actual, el uso prioritario de los medicamento antivirales contra la influenza es para el tratamiento de complicaciones graves por la influenza.

¿Qué recomiendan los CDC sobre las llamadas "fiestas de gripe porcina"?

Las "fiestas de gripe porcina" son reuniones en las que las personas tienen contacto cercano con personas con una infección por el virus nuevo H1N1 para que se les contagie el virus. La idea de estas fiestas es infectarse con la enfermedad, que en muchas personas ha sido leve, con la esperanza de crear una inmunidad natural al virus nuevo de la influenza H1N1 que en el futuro puede circular y causar enfermedades más graves.

Los CDC no recomiendan las "fiestas de la gripe porcina" como una manera de protegerse contra el virus nuevo de la influenza H1N1 en el futuro. Aunque el brote actual de influenza H1N1 ha causado enfermedades leves en la mayoría de las personas, en otras ha causado enfermedades graves y hasta la muerte. No hay forma de predecir con certeza de qué manera se enfermará una persona o, de igual importancia, de qué manera se enfermarán otras personas que hayan sido contagiadas por la persona que se infectó intencionalmente.

Los CDC recomiendan que las personas con nueva influenza H1N1 eviten el contacto con otras tanto como sea posible. Deben permanecer en casa y no ir a la escuela o al trabajo por 7 días después de que aparezca la enfermedad o al menos 24 horas después de que hayan desaparecido los síntomas, el tiempo que sea mayor.

Contaminación y limpieza


Foto de unas manos y jabón¿Por cuánto tiempo puede permanecer activo el virus de la influenza en los objetos (como libros y manijas de puertas)?

En los estudios se ha indicado que los virus de la influenza pueden sobrevivir en superficies en el ambiente y pueden infectar a personas entre 2 y 8 horas después de haberse depositado en la superficie.

¿Qué mata los virus de la influenza?

Los virus de la influenza se destruyen por el calor (167-212 °F [75-100 °C]). Además, varios germicidas químicos, como cloro, peróxido de hidrógeno, detergentes (jabón), yodóforos (antisépticos a base de yodo) y alcoholes son eficaces contra los virus de la influenza humana, si se usan en la concentración adecuada y el tiempo necesario. Por ejemplo, se pueden usar toallitas húmedas o geles con alcohol para limpiarse las manos. Los geles se deben frotar en las manos hasta que se sequen.

¿Qué superficies tienen más probabilidad de ser fuentes de contaminación?

Los gérmenes se pueden propagar cuando una persona toca algo contaminado con gérmenes y luego se toca los ojos, la nariz o la boca. Las gotitas que provienen de la tos o de un estornudo de las personas infectadas se propagan por el aire. Los gérmenes también pueden propagarse cuando una persona toca las gotitas provenientes de secreciones respiratorias de otra persona localizadas en una superficie como un escritorio y después se toca sus propios ojos, boca o nariz antes de lavarse las manos.

¿Cómo se debe manipular la basura para prevenir la propagación del virus de la influenza?

Para prevenir la propagación del virus de la influenza, se recomienda que se boten a la basura los pañuelos y otros artículos desechables usados por la persona infectada. Además, las personas deben lavarse las manos con agua y jabón después de haber tocado los pañuelos desechables usados u otros artículos sucios.

Foto de productos de limpieza¿Cómo debo limpiar la casa para prevenir la propagación del virus de la influenza?

Para prevenir la propagación del virus de la influenza es importante que mantenga limpias las superficies (especialmente mesas de noche, superficies de los baños y cocinas y juguetes de los niños) pasándoles un trapo con un desinfectante casero de acuerdo con las instrucciones de la etiqueta del producto.

¿Cómo se deben manipular la ropa de cama, las toallas, los platos y los utensilios para comer de las personas infectadas por el virus de la influenza?

La ropa de cama, las toallas, los utensilios y los platos para comer que ha utilizado una persona enferma no necesitan lavarse por separado, pero es importante que nadie más use estos artículos si no se lavan primero. Lave la ropa de cama y toallas con detergente para lavar ropa y déjela secar a temperatura alta en la secadora. Cuando lleve la ropa a lavar, evite ponerla encima de su cuerpo para no contaminarse. Las personas deben lavarse las manos con agua y jabón o con un desinfectante para manos con alcohol después de tocar la ropa sucia para lavar.

Los utensilios para comer deben lavarse ya sea en la lavadora de platos o a mano con agua y jabón.

Respuesta e investigación


¿Qué están haciendo los CDC para responder a este brote?

Las metas de los CDC son reducir la transmisión y la intensidad de la enfermedad, y proporcionar información para ayudar a los proveedores de atención médica, los funcionarios de salud pública y al público en general a enfrentar los desafíos que representa este nuevo virus. Los CDC están trabajando con los departamentos de salud locales y estatales para aumentar la vigilancia en los Estados Unidos y para recoger y analizar datos con el fin de evaluar el impacto del virus y determinar los grupos con alto riesgo a presentar complicaciones. Además, los CDC continúan proporcionando y actualizando las directrices provisionales para médicos, profesionales de salud pública y el público para la prevención y el tratamiento de este nuevo virus. Para expandir la capacidad de los laboratorios nacionales e internacionales para detectar la nueva influenza H1N1, los CDC han creado y distribuido kits para diagnosticar la nueva influenza y reactivos a más de 350 laboratorios incluidos los laboratorios de 131 países. La División de la Reserva Estratégica Nacional de los CDC ( Division of the Strategic National Stockpile o SNS) continúa enviando medicamentos antivirales, equipos de protección personal y dispositivos de protección respiratoria a todos los 50 estados y territorios de los EE. UU. para ayudarles a responder a este brote. El gobierno de los Estados Unidos está también tomando muy activamente las primeras medidas para la producción de una vacuna contra la nueva influenza H1N1 y está trabajando estrechamente con las compañías encargadas de su producción. Los CDC han aislado el virus nuevo H1N1, han producido un virus para una vacuna experimental que puede servir para crear la vacuna y lo han proporcionado a los fabricantes farmacéuticos para que puedan iniciar la producción de la vacuna en caso de ser necesario.

¿Qué investigaciones epidemiológicas se están realizando como respuesta al brote reciente?

Los CDC están trabajando cercanamente con funcionarios locales y estatales de áreas donde se han identificado infecciones por el nuevo virus de la influenza H1N1. Los CDC han enviado personal a varios estados para que ayuden con la investigación sobre el impacto de la nueva influenza H1N1, incluida la evaluación de la gravedad de la enfermedad, la facilidad en que se propaga el virus y por cuánto tiempo las personas pueden contagiar la enfermedad. En los estados adonde se han enviado equipos de ayuda epidemiológica EpiAid, se están realizando o planificando muchas actividades de investigación epidemiológica.

Vigilancia epidemiológica activa en los condados donde se han identificado infecciones en seres humanos.

Estudios en el personal de atención médica que estuvo expuesto a pacientes infectados por el virus para determinar si esas personas se infectaron.

Estudios de personas que viven y tuvieron contacto con pacientes con casos confirmados de infección para determinar si ellas se infectaron.

Estudio para determinar por cuánto tiempo la persona infectada por el virus lo disemina.

¿Quién está a cargo de los medicamentos provenientes de la Reserva Estratégica Nacional o SNS una vez que se envían?

Los funcionarios de salud locales tienen control total de los medicamentos de la SNS una vez que los suministros han sido enviados a una ciudad, estado o territorio. El personal encargado de la planificación en la comunidad a nivel federal, estatal y local está trabajando en forma conjunta para garantizar que los medicamentos de la Reserva Estratégica Nacional sean distribuidos en las áreas afectadas tan pronto sea posible. Muchas ciudades, estados y territorios ya han recibido los suministros de la SNS. Una vez los CDC envían los medicamentos a la ciudad o estado, el control y distribución de los suministros se realiza a discreción del respectivo departamento de salud local o estatal. La mayoría de los estados y ciudades también tienen su propio suministro de medicamentos que pueden usar para el tratamiento de las personas infectadas.

*Nota: Gran cantidad de la información de este documento se ha obtenido de estudios realizados sobre la influenza estacional en humanos y de pasadas experiencias con esta enfermedad. Los CDC consideran que la información también se aplica a los virus nuevos H1N1 (gripe porcina), sin embargo, en la actualidad se están realizando estudios en estos virus para entender más sus características. Este documento se actualizará tan pronto se disponga de nueva información.

Referencia

Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. (2009). La influenza H1N1 (gripe porcina) y usted*.Recuperado el 22 de julio de, 2009 de,

http://www.cdc.gov/h1n1flu/espanol/influenza-porcina-y-usted.htm

martes, 26 de mayo de 2009

Adult Graphic Novels for Every Library

Novelas Gráficas

Una novel gráfica es un tipo de comic-book que reúne las siguientes características:

  • combina texto y arte en forma de tira cómica,

  • su contenido es extenso y complejo,

  • son de gran calidad,

  • cuenta una historia con principio y fin,

  • serias y profundas,

  • impresión de lujo, habitualmente con tapa dura,

  • destinada a un público adulto.

¿Que deberían tener en cuenta los bibliotecarios al seleccionar novelas gráficas o comics para sus colecciones? A continuación se enumeran algunas de las directrices generales a seguir.


1. Popularidad. Es fácil conseguir listas mensuales de las novelas gráficas en la Web y en revistas publicadas por fans.
2. Idoneidad. Dependiendo de los usuarios de la biblioteca, el idioma, y el contenido pueden ser cuestiones importantes.
3. Edad. Están orientados exclusivamente a adolescente y a adultos, mientras que algunos son de mayor interés para los lectores más maduros.
4. Género. Los títulos de superhéroes y de fantasía continúan siendo los géneros más habituales y populares, aunque las bibliotecas deberían considerar añadir a sus colecciones la ciencia ficción, el humor, la ficción realista y otros estilos.
5. Calidad del argumento y de la redacción, incluido la originalidad, el atractivo en su conjunto, el desarrollo de los personajes, el diálogo, la fluidez narrativa, la gramática, la ortografía y la sintaxis.
6. Calidad artística, incluido el diseño, el impacto dramático, la técnica de dibujo, los colores (cuando sea relevante) y la tipografía.
7. Estilo artístico, especialmente con respecto a estilos propios como, por ejemplo, Manga.
8. Reputación de los autores y artistas, muchos de los cuales tienen un gran número de seguidores.
9. Formato. Además del formato de libro típico del cómic, éste puede publicarse en tamaño grande, en formato de revista y en tamaño reducido.

La American Library Association, emite regularmente boletines informativos en los que recomienda lecturas variadas. Puedes consultar las recomendaciones de la asociación en el siguiente enlace http://www.ala.org/ala/mgrps/divs/yalsa/booklistsawards/greatgraphicnovelsforteens/09ggnt.cfm

Herramientas para el diseño de su propio cómic:

Existen varias herramientas de software disponibles para ayudar a los alumnos crear sus propias historietas/cómic. Comic Life y Photo Story 3 son ideales, pero incluso Microsoft Word se puede utilizar para este propósito.

Comic Life Comic Life

Al utilizar este software, los alumnos pueden trabajar en un cuento y dibujo utilizando un áspero fotograma a fotograma guión. Fotografías digitales tomadas por los alumnos y con la base de las imágenes, junto con las burbujas de discurso descriptivo y leyendas de la biblioteca de Comic Life. Por último, se añade el texto y las tiras se pueden imprimir.


Microsoft Photo Story 3

Este software libre permite al usuario elegir sus fotos favoritas desde la computadora o desde el servicio de fotos en línea de colecciones (Picassa, Flicker) y luego los deja en un guión. Estos pueden ser rápidamente organizados para un cuento. Discurso de burbujas se pueden crear fácilmente con Microsoft Word. Estos pueden completarse mediante la adición de texto y pegar fotos en la parte superior. Ni siquiera necesidad de recurrir a las imágenes tomadas por los alumnos.

Microsoft Word

Discurso de burbujas se pueden crear fácilmente con Microsoft Word Autoformas. Estos pueden completarse mediante la adición de texto y pegar fotos en la parte superior. Ni siquiera necesidad de recurrir a las imágenes tomadas por los alumnos.

Referencia

LTS. (2009). Literacy. Learning and teaching Scotland. Recuperado el 24 de febrero de 2009 de, http://www.ltscotland.org.uk/literacy/findresources/graphicnovels/index.asp

Lavin, M. R. (s. f.). Los tebeos y las novelas gráficas en las bibliotecas: Qué comprar. Recuperado el 26 de mayo de 2009 de, www.ugr.es/~alozano/Translations/ComicBooksinLibraries-sp.doc

Enlaces recomendados

17 Sensational, Free and Downloadable Graphic Novels
http://www.dailybits.com/17-sensational-free-and-downloadable-graphic-novels/

Graphic Novels for Multiple Literacies
http://www.readingonline.org/newliteracies/jaal/11-02_column/

In a Single Bound: A Short Primer on Comics for Educators
http://www.newhorizons.org/strategies/literacy/little.htm

Comics & Graphic Novels
http://www.informationgoddess.ca/Comics&GraphicNovels/index.htm

martes, 27 de enero de 2009

Bound to the Word

Mensaje adapatado por la revista American Libraries del discurso ofrecido por el Presidente electo de los Estados Unidos Barack Obama en la Conferencia Anual de la American Libraries Association celebrada en Chicago del 23 al 29 de junio de 2005 cuando era senador de Illinois. entorno a las bibliotecas y los bibliotecarios.

Bound to the Word: Guardians of truth and knowledge, librarians must be thanked for their role as champions of privacy, literacy, independent thinking, and most of all reading.

by Barack Obama

If you open up Scripture, the Gospel according to John, it starts: “In the beginning was the Word.” Although this has a very particular meaning in Scripture, more broadly what it speaks to is the critical importance of language, of writing, of reading, of communication, of books as a means of transmitting culture and binding us together as a people.

More than a building that houses books and data, the library represents a window to a larger world, the place where we’ve always come to discover big ideas and profound concepts that help move the American story forward and the human story forward. That’s the reason why, since ancient antiquity, whenever those who seek power would want to control the human spirit, they have gone after libraries and books. Whether it’s the ransacking of the great library at Alexandria, controlling information during the Middle Ages, book burnings, or the imprisonment of writers in former communist block countries, the idea has been that if we can control the word, if we can control what people hear and what they read and what they comprehend, then we can control and imprison them, or at least imprison their minds.

That’s worth pondering at a time when truth and science are constantly being challenged by political agendas and ideologies, at a time when language is used not to illuminate but, rather, to obfuscate, at a time when there are those who would disallow the teaching of evolution in our schools, where fake science is used to beat back attempts to curb global warming or fund lifesaving research.

At a time when book banning is back in vogue, libraries remind us that truth isn’t about who yells the loudest, but who has the right information.

We are a religious people, Americans are, as am I. But one of the innovations, the genius of America, is recognizing that our faith is not in contradiction with fact and that our liberty depends upon our ability to access the truth.

That’s what libraries are about. At the moment that we persuade a child, any child, to cross that threshold, that magic threshold into a library, we change their lives forever, for the better. It’s an enormous force for good.

I remember at different junctures in my life feeling lost, feeling adrift, and feeling that somehow walking into a library and seeing those books, seeing human knowledge collected in that fashion, accessible, ready for me, would always lift my spirits. So I’m grateful to be able to acknowledge the importance of librarians and the work that you do. I want to work with you to ensure that libraries continue to be sanctuaries of learning, where we are free to read and consider what we please without the fear that Big Brother may be peering over our shoulders to find out what we’re up to.

Some of you may have heard that I gave a speech last summer at the Democratic convention. It made some news here and there. For some reason, one of the lines people seem to remember has to do with librarians, when I said, “We don’t like federal agents poking around our libraries in the red states, or the blue states for that matter.”

What some people may not remember is that for years, librarians have been on the frontlines of this fight for our privacy and our freedom. There have always been dark times in our history where America has strayed from our best ideas. The question has always been: Who will be there to stand up against those forces? One of the groups that has consistently stood up has been librarians. When political groups tried to censor great works of literature, you were the ones who put Huckleberry Finn and Catcher in the Rye back on the shelves, making sure that our access to free thought and free information was protected. Ever since we’ve had to worry about our own government looking over our shoulders in that library, you’ve been there to stand up and speak out on our privacy issues. You’re full-time defenders of the most fundamental liberty that we possess. For that, you deserve our gratitude.

But you also deserve our protection. That’s why I’ve been working with Republicans and Democrats to make sure that we have a Patriot Act that helps us track down terrorists without trampling on our civil liberties. This is an issue that Washington always tries to make into an either-or proposition. Either we protect our people from terror or we protect our most cherished principles. But I don’t believe in either-or. I believe in both ends. I think we can do both. I think when we pose the choice as either-or, it is asking too little of us and it assumes too little about America. I believe we can harness new technologies and a new toughness to find terrorists before they strike, while still protecting the very freedoms we’re fighting for in the first place.

I know that some librarians have been subject to FBI or other law enforcement orders, asking for reading records. I hope we can pass a provision just like the one that the House of Representatives passed overwhelmingly that would require federal agents to get these kinds of search warrants from a real judge in a real court just like everyone else does.

In the Senate, the bipartisan bill that we’re working on known as the Safe Act will prevent the federal government from freely rifling through emails and library records without obtaining such a warrant. Giving law enforcement the tools they need to investigate suspicious activity is one thing, but doing it without the approval of our judicial system seriously jeopardizes the rights of all Americans and the ideals Americans stand for. We’re not going to stand for it. We need to roll that provision back.

In addition to the line about federal agents poking around in our libraries, there was another line in my speech that got a lot of attention, and it’s a line that I’d like to amplify this afternoon. At one point in the speech, I mentioned that the people I’ve met all across Illinois know that government can’t solve all their problems. And I mentioned that if you go into the inner city of Chicago, parents will tell you that parents have to parent. Children can’t achieve unless they raise their expectations and turn off the television sets and eradicate the slander that says a black youth with a book is acting white.

To some, that was perceived as speaking solely to the black community. I’m here to suggest that I was speaking to a basic principle, a worry, a challenge, a concern that applies to all of America. Because I believe that if we want to give our children the best possible chance in life, if we want to open the doors of opportunity while they’re young and teach them the skills they’ll need to succeed later on, then one of our greater responsibilities as citizens, as educators and as parents is to insure that every American child can read and read well. That’s because literacy is the most basic currency of the knowledge economy that we’re living in today.

The need to read

Only a few generations ago it was possible to enter into the workforce with a positive attitude, a strong back, willing to work, and it didn’t matter if you were a high school dropout, you could go in to that factory or work on a farm and still hope to find a job that would allow you to pay the bills and raise a family.

That economy is long gone. And it’s not coming back. As revolutions in technology and communications began breaking down barriers between countries and connecting people all over the world, new jobs and industries that require more skill and knowledge have come to dominate the economy.

Whether it’s software design or computer engineering or financial analysis, corporations can locate these jobs anywhere in the world, anywhere that there’s an internet connection. As countries like China and India continue to modernize their economies and educate their children longer and better, the competition American workers face will grow more intense, the necessary skills more demanding. These new jobs are not simply about working hard, they’re about what you know and how fast you can learn what you don’t know. They require innovative thinking, detailed comprehension, and superior communication.

But before our children can even walk into an interview for one of these jobs, before they can even fill out an application or earn the required college degree, they have to be able to pick up a book and read it and understand it. Reading is the gateway skill that makes all other learning possible, from complex word problems and the meaning of our history to scientific discovery and technological proficiency. And by the way, it’s what’s required to make us true citizens.

In a knowledge economy where this kind of knowledge is necessary for survival, how can we send our children out into the world if they’re only reading at a 4th-grade level? How can we do it? I don’t know. But we do. Day after day, year after year. Right now, one out of every five adults in the United States cannot read a simple story to their child. During the last 20 years or so, over 10 million Americans reached the 12th grade without having learned to read at a basic level. These literacy problems start well before high school. In 2000, only 32% of all 4th graders tested as reading-proficient.

The story gets worse when you take race into consideration and income into consideration. Children from low-income families score 27 points below the average reading level while students from wealthy families score 15 points above the average. While only one in 12 white 17-year-olds has the ability to pick up the newspaper and understand the science section, for Hispanics, the number jumps to one in 50; for African-Americans, it’s one in 100.

In this new economy, teaching our kids just enough so that they can get through Dick and Jane is not going to cut it. Over the next 10 years, the average literacy required for all American occupations is projected to rise by 14%.

It’s not enough just to recognize the words on the page anymore. The kind of literacy necessary for the 21st century requires detailed understanding and complex comprehension. And, yet, every year we pass more children through schools or watch as more drop out. These are kids who will pore through the help-wanted section and cross off job after job that requires skills they don’t have. Others will have to take that help wanted section over to somebody sitting next to them and find the courage to ask, “Will you read this for me?”

We have to change our whole mindset as a nation. We’re living in the 21st-century knowledge economy; but our schools, our homes, and our culture are still based around 20th-century and in some cases 19th-century expectations.

The government has a critical role to play in this endeavor of upgrading our children’s skills. This is not the place for me to lay out a long education reform agenda, but I can say that it doesn’t make sense if we have a school system designed for agrarian America and its transition into the industrial age, where we have schools in Chicago that let high school students out at 1:30 because there’s not enough money to keep them there any longer, where teachers continue to be underpaid, where we are not restructuring these schools and financing them sufficiently to make sure that our children are going to be able to compete in this global economy.

There is a lot of work to do on the part of government to make sure that we have a first-class educational system, but government alone is not going to solve the problem. If we are going to start setting high standards and inspirational examples for our children to follow, then all of us have to be engaged.

There is plenty that needs to be done to improve our schools and reform education, but this is not an issue in which we can just look to some experts in Washington to solve the problem. We’re going to have to start at home. We’re going to have to start with parents. And we’re going to have to start in libraries. We know the children who start kindergarten with awareness of language and basic letter sounds become better readers and face fewer challenges in the years ahead. We know the more reading material kids are exposed to at home, the better they score with reading tests throughout their lives. So we have to make investments in family literacy programs and early childhood education so that kids aren’t left behind and are not already behind the day they arrive at school.

We have to get books into our children’s hands early and often. I know this is easier said than done, oftentimes. Parents today still have the toughest job in the world. And no one ever thanks parents for doing it. Not even your kids. Maybe especially your kids, as I’m learning.

Most of you are working longer and harder than ever, juggling job and family responsibilities, trying to be everywhere at once. When you’re at home, you might try to get your kids to read, but you’re competing with other by-products of the technology revolution, TVs and DVDs and video games, things they have to have in every room of the house. Children eight to 18 spend three hours a day watching television; they spend 43 minutes a day reading.

Our kids aren’t just seeing these temptations at home, they’re seeing them everywhere, whether it’s their friend’s house or the people they see on television or a general culture that glorifies anti-intellectualism so that we have a president who brags about getting C’s. That message trickles down to our kids. It’s too easy for children to put down a book and turn their attention elsewhere. And it’s too easy for the rest of us to make excuses for it. You know, pretending if we put a baby in front of a DVD that’s “educational,” then we’re doing our jobs. If we let a 12-year-old skip reading as long as he’s playing a “wholesome” video game, then we’re doing okay, that as long as he’s watching PBS at night instead of having a good conversation about a book with his parents, that somehow we’re doing our job.

We know that’s not what our children need. We know that’s not what’s best for them. And so as parents, we have to find the time and the energy to step in and help our children love reading. We can read to them, talk to them about what they’re reading, and make time for this by turning off the television set ourselves.

Libraries are a critical tool to help parents do this. Knowing the constraints that parents face from a busy schedule and TV culture, we have to think outside the box, to dream big, like we always have in America about how we’re going to get books into the hands of our children.

Right now, children come home from their first doctor’s appointment with an extra bottle of formula. They should come home with their first library card or their first copy of Good Night Moon.

I have memorized Good Night Moon, by the way: “In the great green room there was a telephone….” I love that book.

It should be as easy to get a book as it is to rent a DVD or pick up McDonald’s. What if instead of a toy in every Happy Meal there was a book?

Libraries have a special role to play in our knowledge economy. Your institutions have been and should be a place where parents and children come to read together and learn together. We should take our kids there more.

We should make sure our politicians aren’t closing libraries down because they had to spend a few extra bucks on tax cuts for folks who don’t need them and weren’t even asking for them.

Opening doors

Each of you has a role to play. You can keep on getting more children to walk through your doors by building on the ideas that so many of you are already pursuing: book clubs and contests, homework help, and advertising your services throughout the community.

In the years ahead, this is our challenge, and this has to be our responsibility. As a librarian or a parent, every one of you can probably remember the look on a child’s face after finishing their first book.

During the campaign last year, I was asked by a reporter from the Chicago Sun-Times if she could interview me about the nature of my religious faith. It was an interesting proposition. I sat down with the reporter, who asked me some very pointed questions about the nature of my faith, how it had evolved. Then the reporter asked me a surprising question. She asked me, “Do you believe in heaven? And what’s your conception of it?”

I told her, you know, I don’t presume to know what lies beyond, but I do know that when I sit down with my six-year-old and my three-year-old at night and I’m reading a book to them and then I tuck them in to go to sleep, that’s a little piece of heaven that I hang onto.

That was about a year ago, and what’s interesting now is watching my six-soon-to-be-seven-year-old reading on her own now. My four-year old will still sit in my lap, but my seven year old, she lies on the table and on her own. She’s got the book in front of her. She’s kind of face down, propped up. And I say, “Do you want me to read to you?” “No, Daddy, I’m all right,” she says, and there’s a little heartbreak that takes place there.

Yet, when I watch her, I feel such joy because I know that in each of those books she’s picking up, her potential will be fulfilled. That’s not unique to me. It’s true of all of us who are parents. There’s nothing we want more than to nurture that sense of wonder in our children. To make all those possibilities and all those opportunities real for our children, to have the ability to answer the question: “What can I be when I grow up?” with the answer “Anything I want. Anything I can dream of.”

It’s a hope that’s old as the American story itself. From the moment the first immigrants arrived on these shores, generations of parents worked hard and sacrificed whatever was necessary so that their children could not just have the same chances they had, but could have the chances they never had. Because while we can never assure that our children will be rich or successful, while we can never be positive that they will do better than their parents, America is about making it possible to give them the chance, to give every child the ability to try. Education is the foundation of this opportunity.

The most basic building block that holds that foundation together is the Word. “In the beginning was the Word.”

At the dawn of the 21st century, where knowledge is literally power, where it unlocks the gates of opportunity and success, we all have responsibilities as parents, as librarians, as educators, as politicians, and as citizens to instill in our children a love of reading so that we can give them a chance to fulfill their dreams. That’s what all of you do each and every day, and for that, I am grateful.

Referencia

Barack, O. (2008). Bound to the Word: Guardians of truth and knowledge, librarians must be thanked for their role as champions of privacy, literacy, independent thinking, and most of all reading.Bound to the Word. American Libraries. Recuperado el 27 de enero de 2009 de, http://www.ala.org/ala/alonline/resources/selectedarticles/obama05.cfm

lunes, 6 de octubre de 2008

Diseño Instruccional

El diseño instruccional es un proceso sistemático, planificado y estructurado, que utiliza las teorías de aprendizaje para producir una amplia variedad de materiales educativos adecuados a las necesidades de aprendizaje de los estudiantes o participantes para asegurar la calidad de la instrucción.

Sinivas (2008-2010) define el diseño instruccional como la rama del conocimiento relacionada con la investigación y la teoría sobre estrategias instruccionales y el proceso para desarrollar e implementar esas estrategias educativas.

El diseño educacional indica Mortiz (s.f.) es la ciencia de crear las especificaciones detalladas para el desarrollo, implementación, la evaluación, y el mantenimiento de las situaciones que facilitan el aprendizaje de pequeñas y grandes unidades de contenido en todos los niveles de complejidad.

Como proceso el diseño instruccional es el desarrollo sistemático de los elementos instruccionales usando las teorías de aprendizaje e instruccionales para asegurar la calidad de la instrucción. Es el proceso en el cual se hace un análisis de necesidades, las metas y del desarrollo de un sistema de entrega para cubrir esas necesidades. Incluye el desarrollo de los materiales y de las actividades de instrucción y evaluación de la instrucción (Mortiz, s.f.).

El diseño instruccional puede comenzar en cualquier momento en el proceso de diseño.

Propósito del proceso de diseño educacional

1. Identificar los resultados de la instrucción
2. Dirigir y desarrollar el contenido educativo (alcance y secuencia)

Fases del diseño instruccional

1. Análisis - Permite identificar el nivel del conocimiento y de formación que el estudiante o individuo posee. Puede haber diferencias pronunciadas entre estudiantes su conocimiento y niveles de habilidad, la instrucción debe respaldar tanto cuanto sea posible el nivel de las necesidades de los estudiantes. En ella se identifican los problema(s), la causa del(los) problema(s), barreras o limitaciones y se determina las posibles soluciones.

2. Diseño - Utiliza los resultados de la fase del análisis para desarrollar el programa de estudio, formular por escrito los objetivos del curso.

3. Elaboración - Es la preparación materiales del curso que serán utilizados por el educador, los/as capacitadores/es y los/as participantes durante el curso. Los materiales pueden incluir guías, manuales, pre y post prueba, notas para el/la capacitador/a, planes para las presentaciones, hojas de tareas, estudios de casos, listas de cotejo, juegos de roles y materiales audiovisuales.

4. Ejecución - Es la realización/entrega de la instrucción según el diseño basado en la competencia como parte del dominio del aprendizaje.

5. Evaluación - es la recolección, procesamiento, análisis e interpretación sistemáticos de los datos para determinar si la educación (unidad, lección, curso, etc.) o capacitación ha cumplido con las metas y los objetivos que fueron establecidos durante el proceso y que pueden ser revisados. La evaluación incluye el desempeño y aprendizaje de la instrucción o capacitación de los estudiantes o participantes.

¿Porque usar un modelo?


Para el desarrollo de un diseño instruccional es necesario utilizar modelos que puedan ayudar durante el proceso de diseño. A continuación se presentan varios modelos de diseño instruccional que se utilizan para diseñar la instrucción.

Modelo Dick and Carey’s
Modelo de Gagné and Briggs
Kemp
ADDIE
ASSURE

ARCS
Basado en Objetos de Aprendizaje
Criterion Reference Instruction

Referencias

Mortiz Lozoya, S., Rosas Jiménez, R. y Flores Chairez, E. (s.f.). Modelos de diseño instruccional. Recuperado el 1 de octubre de 2008, de http://biblioteca.itson.mx/oa/educacion/oa32/moldelos_diseno_instruccional/z2.htm Instituto Tecnológico de Sonora

Sinivas, H. (2008-2010). The global development research center. Instructional design: Information to design information. Recuperado el 1 de octubre de 2008, de http://www.gdrc.org/info-design/instruct/instruct.html